viernes, 11 de junio de 2021

¿La Protectora en un viejo matadero?

Algunos de los perros de la Protectora de hace unos años. Foto: El Progreso

Sólo he podido ir dos veces a las instalaciones de la Protectora. Bueno, poder podía haber ido más, pero no he sido capaz, que no es exactamente lo mismo. Fue una experiencia traumática vivir la situación en que malviven los pobres animales y no he tenido el estómago de volver. Lo que es obvio es que así no pueden seguir por más tiempo lo que nuestros administradores reconocen cada vez que sale el tema aunque se les olvide durante el resto del tiempo. Y así seguimos.

Se propuso hace ya más de un año que se trasladasen al antiguo matadero. Ya había escrito sobre esto pero veo que la cosa no cambia y la verdad es que no lo veo nada claro, no estoy muy convencido de que esa opción sea la más razonable. La parcela en que actualmente está ubicada la Protectora de Animales de Lugo mide, según el catastro, 41.780 metros cuadrados, dedicados supuestamente a robledal en su inmensa mayoría y con 136 metros cuadrados de edificaciones según, insisto, el catastro. La finca del antiguo matadero es de 13.705 metros con 1.131 de edificaciones. Es un tercio del tamaño de espacio aunque con edificaciones ocho veces más grande. ¿Eso es lo que hace falta?...

La gran pregunta que hay que hacerse es si el matadero es el lugar más adecuado para instalar la Protectora. ¿Cumple con los requisitos de estar en una zona lo bastante amplia como para poder sacar a pasear a los perros? ¿Tiene un entorno idóneo para este tipo de instalación? Está junto a la EDAR y cerca del Paseo del Miño… Conociendo el percal, sé que les tentará "la foto" de un lugar en que se despiezaban animales y su "renacimiento" como un sitio donde se salvan, pero el criterio no debería ser un guiño histórico o una tontería de ese tipo, sino solventar un problema.

Evidentemente la Protectora se tiene que agarrar a lo que le ofrezcan porque sus recursos son los que son, pero no podemos olvidar nunca que esta entidad se dedica a tapar una de las muchas vergüenzas que como especie protagonizamos: la consideración de otros seres vivos como mero “divertimento” de usar y tirar, y el sitio donde acaban esos regalitos de navidad vivos que a los pocos meses ya no se quieren porque tienen la boba costumbre de comer a diario y hacer pises y cacas de vez en cuando.

Llevamos muchos años hablando del traslado de la Protectora. El hecho de que en la parcela donde están sean ilegales la mayor parte de las construcciones realizadas (y todas las proyectadas como mejoras) hace que durante una década los responsables municipales paseen por allí de vez en cuando con grandes promesas y “obras inminentes” que nunca llegan. No entiendo cómo tienen la falta de vergüenza de seguir yendo a hacerse la foto, aunque sí comprendo que la Protectora guarde silencio porque es difícil hablar contra los que pagan los cheques y claro, no se pueden decir ciertas cosas en voz muy alta no sea que le metan tijera a la subvención. La esclavitud moderna.

En realidad sólo hay una posibilidad para la Protectora: el traslado, pero durante todo este tiempo en vez de dedicarse a buscar, acondicionar y preparar unas instalaciones en condiciones parece que han estado buscando con desgana una solución hasta que se les ocurrió cómo sacarse de encima un inmueble con el que no tienen ni la menor idea de qué hacer. Tampoco se les ve con muchas ganas, la verdad, que en el tiempo que llevan hablando del tema sí han podido perpetrar otras iniciativas como su Lego gigante de madera o la pasarela más absurda del mundo.

No soy quién para determinar la ubicación deseable, entre otras cosas porque no sé todas las necesidades que tienen, aunque la lógica indica que hace falta espacio abierto para pasear a los perros, posibilidad tanto física como urbanística de construir habitáculos grandes para que los animales puedan estar en condiciones dignas (dentro de lo que cabe, ya me entienden) y para tener la intendencia de la propia Protectora (oficinas, garajes, almacenes…). Yo buscaría una antigua granja (o construiría un edificio de ese tipo) porque parece que es más adecuado ese tipo de disposición, pero ya les digo, lo suyo es consultar con los que saben de eso: los de la Protectora.

Espero que la administración se centre más en las necesidades del destinatario que del donante porque a fin de cuentas están cubriendo un servicio público.

jueves, 10 de junio de 2021

A los socios del Fluvial les toca enmendar una injusticia

El aparcamiento hecho de forma irregular en el antes y el después.
Fotos: La Voz de Galicia

Las últimas noticias sobre el asunto de la obra ilegal del Club Fluvial en el aparcamiento deberían provocar una reacción en los socios de esa entidad, convertida en una férrea dictadura disfrazada de democracia. No se sostienen muchas de las cosas que dice la actual directiva, que se parapeta en una delirante “persecución” por parte de la administración pública, cuando todos los problemas vienen de que han hecho lo que les ha dado la gana sin molestarse en cumplir las normas. Por no respetar, no se han dignado ni a respetar los plazos de presentación de la documentación, lo que ha hecho que caduquen expedientes y concesiones por pasar olímpicamente de todo y creerse que no va a pasar nada “por ser vos quien sois”. Tal vez esa sea la “persecución”, el no “arreglar” los expedientes como tradicionalmente estaban acostumbrados quienes se creen muy importantes.

Tiene su guasa leer que el Presidente del Fluvial, el señor Valledor, tiene el cuajo de declarar que si hay una multa la pagará el seguro, que para eso está. Supongo que ignora que los seguros no cubren las ilegalidades. Tienen una especial querencia por su dinero y no me pregunten el motivo, pero insisten en no regalárselo a la gente que hace lo que le sale de las narices violando toda cuanta norma hay para cumplir sus caprichitos.

Pero más allá del lío, o mejor dicho los líos en plural, en que la directiva ha metido a la Sociedad y de los que ahora sólo vemos la punta del iceberg, si algo debería obligar a reaccionar a los miembros del Fluvial es la vergonzosa expulsión de varios de sus socios por atreverse a decir lo que estaba pasando. Eso sí fue una persecución real, sin comillas, que culminó en un expediente por el que se mandó a la calle a varios miembros por enfrentarse a una directiva autoritaria y dictatorial que, además, miente descarada y evidentemente.

En el caso de las arbitrarias y ahora demostradamente falsas acusaciones que se utilizaron para expulsar a compañeros del Fluvial, el resto de los socios tienen el deber de hablar, de enfrentarse a la realidad, de corregir una injusticia que les atañe. De lo contrario serán como los alemanes que callaban mientras veían cómo marcaban con estrellas amarillas a sus vecinos y después los secuestraban para nunca más regresar. El silencio los hace cómplices y sin siquiera la hasta cierto punto razonable excusa de temer por su propia vida: aquí no hay más riesgo que el de enfrentarse a quienes se piensan que dirigir una entidad los convierte en propietarios de la cosa común y no en meros depositarios de una responsabilidad.

El Fluvial no es de su directiva, es de todos los socios, y los líos en que metan al Club afectará a todos y cada uno de sus miembros. También las infamias como la que se cometió con algunos de ellos por el “delito” de señalar que el emperador está desnudo.

Señores socios del Fluvial, les toca: Es la hora de enmendar una injusticia. No hay excusa para hacer lo que saben que es lo correcto.

miércoles, 9 de junio de 2021

El Bono Impulso de la Diputación: 30 euros para tus compras en Lugo

 

Cabecera de la web de la Diputación con el Bono Impulso. He incluido ahí el enlace directo a la solicitud del bono por si les resulta más cómodo
(NOTA: Desde Chrome y Explorer funciona, desde Firefox y versiones móviles da errores, prueben a entrar directamente en la web de la Diputación: http://www.deputacionlugo.gal)

Una de las costumbres más extravagantes de nuestra sacrosanta administración es la de anunciar planes de ayuda a lo grande y después poner toda cuanta zancadilla se les pasa por la cabeza para que los usuarios tengan más que complicado acceder a esas subvenciones.

Partiendo de la experiencia en algunas de las anteriores, como las del bono turístico de la Xunta o las ayudas del Ayuntamiento de Lugo, en que las respectivas sedes se colapsaron porque no eran capaces de absorber las solicitudes de conexión de los usuarios, y llegando al mal hábito de esconder los formularios en una maraña de enlaces donde es difícil llegar al destino, las administraciones ponen una larga lista de impedimentos. Por si esto fuera poco, en muchas ocasiones te piden documentación que NO podrían exigir ya que la Ley de Procedimiento Administrativo dice que no hay que presentar ningún documento emitido por ninguna otra administración pública, un artículo que se viola a diario.

Los Bonos Impulso de la Diputación de Lugo han pecado de lo mismo. Son bonos de 30 euros que puedes gastar en compras de más de 60, lo que en la práctica supone un descuento de hasta el 50%. Es una gran cosa porque se subvenciona una parte pero también se reactiva la aportación de la gente con lo que en realidad se duplica el presupuesto consignado.

El problema es que durante los primeros días cuando accedías al enlace te salía una página de error que sólo resolvieron el día 3 (supuestamente el plazo se había abierto el día 1 pero no había forma de solicitar nada). Una vez subsanado el problema te dirigían a donde no es, algo que se también se modificó después para evitar que metieses la solicitud en el registro general.

Ahora ya está todo solucionado, afortunadamente, y por eso pueden ustedes pedir ese bono sin mayores complicaciones. El procedimiento es sencillo: hay que tener firma digital o darse de alta con usuario y contraseña (lo primero siempre es más cómodo) para poder llegar a registrar la solicitud. El enlace directo al formulario es el siguiente:

https://sede.deputacionlugo.org/oficina-lugo/tramites/altaSolicitud.do?id=8629&block=BONO_IMPULSO_1097&blockType=AREAS_SEDE

(NOTA: Desde Chrome y Explorer funciona, desde Firefox y versiones móviles da errores, prueben a entrar directamente en la web de la Diputación: http://www.deputacionlugo.gal)

Una vez dentro no puede ser más sencillo: se cubren los datos básicos (la mayor parte de ellos ya se rellenan solos al entrar con la firma) y se presenta sin más complicación. Esta parte la han hecho muy bien.

Se han solicitado 3.000 bonos, lo que realmente es chocante porque lo suyo sería que estuvieran ya agotados. Me imagino que es por los problemas iniciales pero, como les decía, ya están resueltos.

Ah, por cierto, recuerden que toda subvención tributa así que, salvo que haya algún mínimo o excepción que desconozco, esos 30 euros tendrán que ser incluidos en el IRPF del año próximo. No se les olvide que después hay problemas.

No quiero terminar esto sin felicitar a la Diputación por la labor de la persona que atiende el teléfono de ayuda para estos bonos (el 982 260 204, por si les queda alguna duda). Es una chica a la que no conozco pero que realmente me ha impresionado muchísimo. En pocas ocasiones me he encontrado con alguien tan amable, tan eficiente y tan resolutivo en una administración pública. He llamado algunas veces en diferentes fases del procedimiento y no sólo me ha resuelto las dudas con prontitud sino que además lo ha hecho con simpatía. Un 10, así da gusto. En lo que pueda valer, mis felicitaciones y agradecimiento.

martes, 8 de junio de 2021

Gogue, profeta en su tierra... y en el mundo

El sello del Camino de Santiago en Año Santo, obra de Gogue. Montaje: El Faro de Vigo

Si les dijera que un gallego ha logrado que una viñeta publicada por él en El Tiempo Latino (que es el semanal en español de The Washington Post) gane una medalla otorgada por la Asociación Nacional de Prensa Hispana en Estados Unidos, ¿cómo se quedarían? ¿Y si les digo que fueron dos, una en 2013 y otra en 2015? Pues es rigurosamente cierto, y estoy seguro de que conocen al ilustrador aunque a lo mejor no su larga trayectoria profesional.

Gogue, el creador de Floreano y Monchiña, es probablemente nuestro artista gráfico más internacional aunque también es profeta en su tierra gracias a las tiras que lleva publicando en El Faro de Vigo desde 1989. Ha podido extender su popularidad gracias a las redes sociales (algo bueno tenía que tener el Facebook, ¿no les parece?) y quienes le seguimos desde hace tiempo hemos visto una gran evolución, incluyendo su transición del blanco y negro al color que, confieso, viví con una cierta desconfianza inicial que logró vencer en poco tiempo.

Ahora incluso se ha atrevido con el 3D y la animación, presentando a sus populares personajes como guías de la serie “A orixe de tódolos camiños”, que ha comenzado por la ruta del Salnés, algo muy lógico dado que allí reside Gogue y si algo le caracteriza es el tirar por su tierra (que es la nuestra).

Ha convertido a Floreano en etiqueta para vino, en icono del Whatsapp y, recientemente, en una de las formas más universales de comunicación: en un sello de Correos, compartiendo podio con Quino, Mingote, Peridis, Gallego y Rey o Forges. Ahí es nada.

La tirada ha sido de 160.000 unidades de sellos en pliegos de 25 unidades. Soy poco de coleccionar pliegos completos, pero éste sí lo he cogido para la colección porque me parece muy especial ya que, además, está dedicado al Camino de Santiago.

Tras la publicación del sello y dado que como ya sabrán este año en Lugo somos sede de la Exposición Filatélica Nacional (EXFILNA), el evento filatélico más importante de España y uno de los más relevantes del mundo, contacté con Gogue para proponerle una actividad relacionada con su sello y la Exfilna. No puedo contarles más por el momento, hasta que cerremos los detalles con todos los implicados, pero sí les puedo adelantar que me ha sorprendido su facilidad de trato, su amabilidad y su extraordinaria generosidad para colaborar con nosotros en todo cuanto pudiera. La verdad es que así da gusto.

Acostumbrados como estamos a una sociedad egoísta e incluso tacaña, ver que alguien con una relevancia como la de Gogue ofrezca su colaboración, su trabajo y su tiempo para algo que no le va a reportar ni un céntimo (más bien al revés) no sólo es digno de aplauso, sino que creo que es algo que se ha de saber.

Lugo recibirá a Gogue y su Floreano, a Gogue y su Monchiña, y espero que podamos tener el orgullo de poder ver su boina y su pañuelo junto a la Muralla y la Catedral, compartiendo unas raciones de pulpo y unas tazas con Pelúdez y Filomena.



lunes, 7 de junio de 2021

La conservación por encima de todo

Fotos de 2007, 2018 y 2019 de la ventana arqueológica de Rúanova. De ventana tiene poco.

La alerta lanzada por la restauradora Iria López Baltar en las Jornadas Culturales organizadas por la Cohors III Lucensium con el Ayuntamiento de Lugo es lo suficientemente preocupante como para que las administraciones tomen cartas en este asunto. Tanto Patrimonio de la Xunta como el propio Ayuntamiento deberían tener en consideración la opinión de una experta en la conservación de nuestros elementos históricos y dejar a un lado el espectáculo y la foto de turno, asumiendo que si se cometen errores hay que subsanarlos. Es de suponer que algún responsable municipal habrá ido a escuchar a la experta que han invitado.

No hace falta ser un experto para entender que cuando a nuestras huellas arqueológicas les nacen helechos de un palmo es que algo no se hace bien. Las ventanas arqueológicas de San Marcos y de Rúanova son las más sangrantes y hemos visto imágenes más propias de un jardín botánico que de un yacimiento arqueológico. Se han instalado ventiladores y se ha probado de muchas formas pero no han sido capaces de eliminar los problemas, por lo que la restauradora sugiere renunciar y cerrar algunas de ellas, algo que parece de sentido común si queremos que esos restos pervivan otros miles de años.

Es preocupante que la “piscina” de Santa María, por ejemplo, se pueda deteriorar en unas décadas lo que no se estropeó en un montón de siglos, sobre todo cuando aparentemente la tecnología actual todo lo puede. Quizás es que no se ha enfocado el asunto correctamente. Los habituales cubos de plástico de colores recogiendo el agua de las goteras de las ventanas de Doctor Castro también deberían hacer pensar a alguien en la gravedad de lo que está pasando.

Lugo tiene un rico pasado del que somos meros usufructuarios. Es nuestro deber para con el futuro mantener estos yacimientos en perfecto estado aunque eso suponga renunciar a tenerlos a la vista.


Artículo publicado en La Voz de Galicia del 5 de Junio de 2021

viernes, 4 de junio de 2021

Brote de coronavirus en el edificio de la Xunta en Lugo

Un brote en el edificio de la Xunta nos recuerda que el bicho sigue aquí. Sean precavidos
Foto: COPE Lugo

El Hermano Marcelino era el director del Colegio Mayor en que estuve viviendo cuando estudiaba en Santiago. Era un férreo defensor de la vida sana y si algo le molestaba profundamente era el tabaco. Se lo llevó un cáncer de pulmón.

Como ese hay millones de casos que nos demuestran que en temas de salud no se trata de evitar enfermedades sino de comprar el menor número de papeletas posibles para que te toque la desafortunada lotería. Con el Covid pasa lo mismo: es imposible estar a salvo completamente, pero sí podemos minimizar riesgos.

Estos días en el edificio administrativo de la Xunta de Galicia de la Ronda de la Muralla, donde yo trabajo, ha habido un brote que afectó a compañeros de un pasillo que está muy cerca del mío, en mi planta. Obviamente nos alarmamos, es lo suyo, y nos hicieron la prueba diagnóstica a todos. Todos dimos negativo… menos un compañero que es, sin lugar a dudas, de los más cuidadosos de todos.

Desde que empezó todo esto no le hemos visto la cara por debajo de los ojos y está siempre muy pendiente de lavarse las manos y de tener el máximo cuidado posible. Otros hemos sido más negligentes que él y sin embargo a quien le ha tocado la china es al más cuidadoso.

No me interpreten mal, no pretendo ser negacionista ni decir que da igual lo que se haga, sino que esto es una mera cuestión estadística, que es como llamamos a la suerte desde el punto de vista científico. Puedes ser el más cuidadoso del mundo y contagiarte igual, de la misma forma que otras personas que hacen lo que les viene en gana han tenido mucha suerte y han librado, si bien esto último es más improbable porque las cifras están ahí y aún están a tiempo de fastidiarla y, lo que es peor, contagiar a otras personas y extender nuevamente esta peste de nuestro tiempo.

También es llamativo que haya personas que se han negado a hacer la prueba. Es algo que sinceramente no comprendo porque aunque sí es verdad que es molesto que te metan el bastoncillo en garganta y nariz, son unos segundos de nada y, si les digo la verdad, yo llevo año y medio deseando que me hicieran la prueba porque esto es como una película de terror de serie B en que no sabes si eres un zombi o no, porque puedes ser “asintomático”, que está muy bien para el que porta el bicho pero no tanto para aquellos a quienes puede contagiar sin saberlo.

En fin, que esto no ha acabado. No bajen la guardia, que este bicho aprovecha cualquier descuido.


miércoles, 2 de junio de 2021

Las redes como vertedero



Que las redes sociales son un gran logro para ciertas cosas no es discutible. Por ejemplo, en octubre tendremos una actividad relacionada con Exfilna que hemos logrado gracias a poder contactar con un conocido dibujante humorístico gallego (Gogue para más señas) a través de Facebook. Pero también es difícil rebatir que como mucha gente se esconde tras un seudónimo puede verter todo su odio y su maldad sin temer a las consecuencias… o eso creen.

En el intenso debate sobre los cambios de tráfico y las nuevas líneas de autobús que comenzaron a andar ayer he leído de todo. Desde razonamientos lógicos hasta salidas de pata de banco. Pero lo que más me sorprende es que se ataca a las personas (y no a lo que dicen) normalmente por su filiación política. A mí me pasa muy a menudo y casi estoy acostumbrado (casi) aunque nunca acabaré de entender por qué la falta de argumentos se intenta tapar con gritos y consignas.

Ayer mismo vi cómo se ponía verde a un chico que apoyaba la reorganización de tráfico y que aseguraba que no había sufrido atasco alguno (me imagino que todo depende de la hora, yo no puedo opinar porque he evitado pasar por ahí con el coche). Esta persona tiene en su perfil la bandera nacionalista y el logo del BNG lo que, por lo visto, anula su opinión. No estoy de acuerdo, cada cual opina lo que le viene en gana (sólo faltaría) y si alguien no está de acuerdo debería atacarse lo que dice y no quién lo dice.

Sólo veo una excepción a esta máxima: las contradicciones. Si una persona está afiliada a un partido no significa que comulgue con todas y cada una de las cosas que dice ese partido, pero sí debería ser coherente consigo mismo. Lamentablemente no es lo habitual, y vemos que según se trate de un tema enmarcado en las acciones de una administración u otra (gobernadas por partidos diferentes) los giros son de tal calibre que sorprende que no se mareen.

Todos incurrimos en contradicciones, por supuesto. Estoy seguro de que hoy día no firmaría todos y cada uno de los mil y pico artículos que he publicado en este blog porque la gente también evoluciona. Pero eso es una cosa y otra activar una intermitencia en las opiniones según las conveniencias.

Así que sólo me limito a darles un consejo para lograr un mundo mejor para todos: cuando lean una opinión piensen en los argumentos que se dan y no en la persona que la firma. Es más, si hay política de por medio den la vuelta al argumento y piensen en qué les parecería eso mismo si lo hace el opuesto. Así es más fácil llegar a una conclusión más o menos objetiva.