lunes, 5 de diciembre de 2022

Ya es Navidad en Lugo

Iluminación del templete de la Plaza de España y parte del montaje del mercado navideño.
Fotos: La Voz de Galicia

Será que en Mayo hay elecciones y hay que poner toda la carne en el asador, pero por el motivo que sea, hay que felicitar al Ayuntamiento de Lugo, y particularmente a la Alcaldesa, Lara Méndez, y a la empresa Animatium (responsable del tema) por el fantástico montaje del mercado navideño de la Plaza de España.

Han acertado con todo. Con la estética, las fechas, la iluminación, el contenido y hasta la distribución, que inicialmente no me gustaba porque me parecía que las casetas estaban algo “deslabazadas” pero al haber gente tienen razón en ponerlas así porque se distribuye el público mucho mejor. Un acierto total.

No es nada fácil montar un mercado navideño. Créanme, lo he intentado muchas veces. Bien es cierto que yo pensaba en un mercado de productos navideños (árboles, bolas, belenes… ese tipo de cosas) lo que limita mucho más los locales que pueden montar un puesto. También es cierto que la capacidad económica del Ayuntamiento es muy grande y se puede permitir el lujo de poner las casetas y prestarlas a los comerciantes sin cobrarles nada, lo que ayuda mucho a que se animen a participar, algo que tampoco se crean que es tan sencillo.

Irte a un puesto a pasar frío te supone la contratación de una persona o dos para atenderlo o cerrar tu negocio los días que vas a la feria, algo que parece un tema menor pero que no lo es en absoluto. Si la apuesta es insegura porque no sabes cómo va a salir la cosa, es un riesgo calculado que han tomado y que por fortuna les está saliendo muy bien.

El clima está ayudando. Hace un frío espantoso… pero no llueve. La lluvia es la que determina si las fiestas y las ferias al aire libre funcionan o no. Del frío te proteges con una bufanda y, como decía mi abuela Silvia, tapándote la cabeza y los pies. Pero la lluvia es otro cantar, desanima mucho más a la hora de andar por la calle con las bolsas, y para visitar puestos ni les cuento.

Las luces decorativas en el casco histórico, otro acierto.
Foto: La Voz de Galicia

Este año hasta la iluminación navideña es estupenda. Basada en colores oro y plata, y coordinada en todo el casco histórico con esos tonos, han decorado la mayoría de las calles con gusto, y aunque se han dejado fuera del repertorio a zonas importantes como puede ser la Plaza de Santa María o el entorno de la Catedral, donde no hay ni una bombilla, se ha apostado por las zonas más comerciales del centro, lo que es algo interesante para el tejido empresarial de la ciudad.

La fecha del encendido, el día 2 de diciembre, es la que siempre hemos defendido muchos: el día del inicio del puente de diciembre es la fecha límite para esa iluminación festiva, porque es el pistoletazo de salida de las fiestas de Navidad, cada vez más madrugadoras. No comparto que se pongan mucho antes, que a este paso volveremos de la playa y nos encontraremos las luces puestas, pero tampoco retrasarlas al día 15 como ocurrió en otras ocasiones. Quizá Lugo podría encender las luces todos los años el 30 de noviembre, que es la fecha en que se conmemora la declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad, pero si lo separan tenemos dos fiestas en vez de una, que tampoco está mal.

Así que felicito al Ayuntamiento por todo lo que han hecho en estas fiestas hasta el momento. Han acertado de pleno, creo yo.

viernes, 2 de diciembre de 2022

Un nuevo libro, una nueva aventura


Ayer fue una jornada intensa, de esas en que estás nervioso e ilusionado al mismo tiempo.

Tras asistir a la concentración en repulsa por el atroz asesinato de Cristina Cabo, fuimos a presentar el libro de Antonia Iglesias, Toñi, al Salón de Actos de la Xunta de Galicia… un atrevimiento por nuestra parte porque hoy reunir a más de 30 personas en un acto de esas características roza el milagro. Pues muy bien que hubo, según conté, 108, que es un logro sobre todo teniendo en cuenta el frío, el día… y que jugaba España en el mundial. Tengo que acordarme de mirar esas cosas para programar eventos, que a veces se da uno un tiro en el pie de la forma más tonta.

Javier Arias, Delegado de la Xunta de Galicia en Lugo y anfitrión del evento, tuvo uno de esos gestos que lo convierten en un perfecto caballero, e invitó a la Alcaldesa a sumarse con nosotros a la mesa de la presentación, lo que fue un honor para todos porque tener a la primera autoridad de Lugo en este acto fue un auténtico lujo. Obviamente Lara estuvo a altura como era de esperar. ¡Cómo no nos va a caer bien!

La presentación fue sencilla y ligera, con una breve intervención del prologuista, Max Zins, nuestro amigo sabio donde los haya, y después habló la protagonista de la noche, Toñi, La Hacedora de Joyas en persona.

Si les digo la verdad, para mí fue muy especial tener el orgullo de presentar a alguien que conozco literalmente de toda mi vida. Siempre fue esa vecina de la calle de la Cruz diferente y magnética, que se encargaba de todo para que la zona fuese a más y que jamás ha pasado desapercibida en ningún sitio, y para bien, que es más complicado.

Como de los buenos brillantes tallados con esmero, ayer mucha gente conoció una nueva faceta de Toñi, la de escritora, en un libro que cuenta más de ella misma de lo que quizá le gustaría, tanto por lo que escribió como por cómo lo escribió.

Son historias cortas, llevaderas, que me han recordado un poco al Don Camilo de Giovanni Guarechi… Curiosamente la segunda parte del libro, titulada “Las Vega”, me ha gustado tanto o más que la primera a pesar de tener un tono muchísimo más duro y ser historias desgarradoras, de esas que llegan al alma…

Bueno, no les voy a destripar el libro, así que oigan, por sólo 12 euritos de nada, lo tienen disponible en las principales librerías de Lugo y en la web www.ediciones.desdelugo.es con envío gratuito a domicilio. ¿Qué más se puede pedir?

En cuanto a los agradecimientos, pues hay muchos que hacer. A Gráficas Lucenses, la imprenta que lo hizo realidad; a Lucía Barrios, la ilustradora que ha dado vida a las historias con unos sencillos y elegantes trazos que iluminan las páginas; a Max Zins, por ese magistral prólogo que refleja su siempre certera capacidad de análisis; a Susana Barro, nuestra librera de cabecera y consejera en este mundillo; a Kike y Andrea, nuestros colegas y colaboradores que tanto nos ayudan siempre; a Luis y Miluca, mis padres, que son por los que inicié este camino en el mundo editorial… y a Marcos, siempre, por ser el ancla que me mantiene firme en las mareas.

Y, por supuesto, por la parte que me toca, gracias a Toñi. Ha sido un placer sacar adelante esto contigo.

jueves, 1 de diciembre de 2022

Hoy se presenta ''La Hacedora de Joyas''

Ya saben sitio y hora. La entrada es libre y gratuita hasta completar aforo. ¡Anímense!

Comenzar el último mes del año presentando un libro es una buena forma de iniciar este extraño pero hermoso periodo pre-navideño.

Esta tarde a las 20:30 horas tendré el honor de presentar "La Hacedora de Joyas", el primer libro de nuestra querida amiga Antonia Iglesias, Toñi, conocida por medio Lugo y referenciada por el otro medio.

Se trata de un libro de recuerdos novelados, de vivencias de una niña de la posguerra, pero que huye de todo victimismo y que a pesar de las situaciones que vivió no presenta recuerdos amargos, sino agradecidos y brillantes.

Redactado con frescura y una fácil lectura, "La Hacedora de Joyas" aúna dos de las pasiones de Toñi: la joyería y la escritura. Son las joyas, mencionadas en ocasiones de forma tangencial, el hilo conductor de una obra que no habla de cómo se llega a engarzar una piedra preciosa, sino de los recuerdos como luces que iluminan nuestras vidas.

Brillantemente prologado por Max Zins, "La Hacedora de Joyas" nos lleva a una época diferente y a unas vivencias intensas.

Así que si se animan ya saben, hoy a las 20:30 en el salón de actos de la Xunta de Galicia, la entrada es libre y gratuita. La autora firmará ejemplares tras la presentación así que es una buena ocasión para conseguir el libro el primer día que está a la venta. 

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Corregir pintadas... con pintadas

El primer paso se dio tras la notificación de los afectados al Ayuntamiento.
El segundo tras la protesta en "Eres de Lugo si..."
Si era una actuación en dos pasos de la que no se informó a los vecinos o si se modificó tras el revuelo montado es algo que deberán opinar ustedes, porque no tenemos hechos para saberlo en firme.

Cada vez que hablo bien del Ayuntamiento o alabo alguno de sus servicios, algo que lamentablemente los hechos no me permiten hacer habitualmente, tarde o temprano pasa algo que me hace replantearme esos escasos halagos. Ahora le toca al tema de la limpieza de pintadas en fachadas de nuestra ciudad.

Mucha gente todavía no sabe que si te hacen una pintada en tu edificio, la Comunidad de Propietarios puede solicitar al Ayuntamiento la eliminación gratuita de esas muestras de vandalismo. Hace unos meses, concretamente en mayo, dediqué un artículo a publicitar este asunto, y cerraba el mismo diciendo que “les animo a que si tienen pintadas en sus fachadas usen este servicio municipal. Si su edificio no tiene una especial protección los daños por la limpieza serán siempre más fáciles de subsanar que la propia pintada y entre todos lograremos que Lugo luzca como debe”.

Ayer mismo una persona publicaba en Facebook unas fotos de cómo habían “eliminado” una pintada en la fachada de su casa. Simplemente dándole una capa de otra pintura por encima, que no tenía nada que ver con la fachada en sí. Es decir, una “sobrepintada”… la mancha de una mora con otra verde se quita…

En la práctica lo que ha hecho el Ayuntamiento es un acto de vandalismo de menor nivel que el original. ¿Choca menos un rectángulo blanco en una superficie de granito que una pintada negra abstracta? ¿Una cosa es menos pintada que la otra? Pues tengo mis dudas, qué quieren que les diga. El garabato es una gamberrada evidente y lo otro puede parecer una chapuza de reparación, pero en ambos casos llama la atención y es muy chocante.

Evidentemente lo que no podemos pedir es que por una gamberrada en espray se pinte la fachada entera de la casa para igualar, pero es que no hablamos de eso, sino de una superficie que no es pintura, sino piedra, y a la que como solución se ha pasado el rodillo por encima.

No sé, la verdad es que no ayudan a confiar en el buen hacer de nuestra sacrosanta administración.

Actualización: La persona que publicó las fotos de la chapuza editó su comentario para añadir que habían pasado a retirar esa capa de pintura, así que nos queda a todos la duda de si esa capa era parte del proceso, una especie de "ablandador" de la pintura original, o si simplemente como se publicó en el popular grupo "Eres de Lugo si..." fueron a corregir el desaguisado. Personalmente y conociendo a la casa mi impresión es lo segundo, pero que cada uno piense lo que considere oportuno.

Evidentemente lo que está muy claro es que no avisaron a la denunciante del proceso, porque si ella hubiera sabido que la primera "actuación" era simplemente parte de una medida a más largo plazo, no habría dicho nada. Aunque no la conozco personalmente (creo) la sigo en Facebook y no se caracteriza por ser una persona que monte líos a lo tonto ni mucho menos.

martes, 29 de noviembre de 2022

La Muralla en penumbra

La iluminación antigua de la Muralla y la nueva. Quizá ni tanto ni tan calvo...

Antes de entrar en el tema de hoy me gustaría aclararles por qué no voy a hablar del que todos tenemos en la cabeza: el asesinato de Cristina Cabo. La investigación está abierta a todas las posibilidades imaginables y hay secreto de sumario, así que hablar de eso lo único que serviría es para dar palos de ciego, difundir teorías o paranoias y darle vueltas a algo en plan sensacionalista sin saber qué demonios ha pasado. Lo único que se puede decir a día de hoy es que es increíble que el ser humano siga siendo tan sumamente repugnante como para llegar a esto. Poco más puedo añadir por el momento.

El viernes pasado Rubén Arroxo me invitó a participar en una jornada sobre iluminación urbana que se celebró en la Vieja Cárcel, organizada por el Comité Español de Iluminación con la colaboración del Ayuntamiento de Lugo.

Se hablaba de temas de mucho interés como la protección del paisaje nocturno, incluida la importancia de poder ver las estrellas sin el exceso de contaminación lumínica, y del alumbrado con perspectiva de género, algo que si les soy sincero me parece una bobada porque de lo que realmente se habla es de alumbrado con perspectiva de seguridad ciudadana. Los mismos principios que rigen para ayudar a evitar una violación si no hay sombras funcionan para un atraco, por poner un ejemplo, independientemente del sexo de la víctima o el agresor.

Las personas que me precedieron en la charla hablaban de la necesaria regulación de la iluminación de las ciudades, ya que entienden que no sólo hay un despilfarro energético bestial, sino también una cacofonía de luces que en ocasiones en lugar de conseguir un aspecto armonioso logran una orgía de bombillas y brillos que en ocasiones ocultan lo más relevante de las ciudades.

El problema, tal y como les intenté transmitir, es que cada vez que hablamos de regulaciones es para echarse a temblar, porque siempre cargan sobre los mismos: los particulares. No hay que ir muy lejos para ver que en la actualidad hay una normativa que obliga a apagar los escaparates a las diez de la noche (algo que nadie cumple porque han desistido de hacerla obedecer, lo que también es preocupante porque es arbitrario) mientras que en Vigo se presume de usar millones de bombillas como atractivo turístico… que encima funciona.

Esto último me lo discutió un señor del público, que me decía que el modelo “no era exitoso”. Pues verán, no les gustará el modelo, a mí tampoco me hace la menor gracia porque es el ejemplo más palpable de dispendio público en contra de una situación de crisis energética como la actual, pero no podemos negar que está funcionando y si no me creen busquen un hotel en Vigo para este puente o para cualquier fin de semana de ahora a fin de año y después hablamos. Yo mismo, que jamás he ido a ver las luces de esa ciudad, este año puede que vaya porque me coincide que unos amigos tienen allí un apartamento esta temporada y nos han invitado, y qué quieren que les diga, tengo mucha curiosidad. Por lo que sea, el modelo está funcionando, y aunque haya quien se queje del ruido también pasó lo mismo en Lugo, donde unos vecinos del parque de Rosalía se fueron al juzgado porque les molestaban las barracas…

Pero no sólo esa “moderación lumínica” es difícil de entender cuando se obliga a los locales a apagar las luces, sino que a la hora de presumir de monumentos es poco entendible por el gran público. Por ejemplo, la Muralla Romana de Lugo fue iluminada en los años 70 con un sistema que funcionaba de maravilla. Tenía sus fallos (por ejemplo ilumina más los lienzos que los cubos) pero el efecto es magnífico.

Ahora, sin embargo, se va sustituyendo aquella gran iluminación por unas farolas (perdón, “proyectores”, que luego me riñen) que además de espantosos y ser un puñetazo en un ojo (en todo caso mucho más agresivos a la imagen de la Muralla que los discretos proyectores subterráneos de los 70) iluminan más bien poco y tenemos nuestro principal monumento en penumbra.

No me entiendan mal, seguro que es más ecológico, pero quizás haya otras formas de ahorrar, como por ejemplo encendiendo menos horas o cambiando el tipo de luminarias por otras led, que por lo visto es la panacea… pero veo que otras ciudades mantienen la iluminación de sus monumentos con cierta potencia aunque, como por ejemplo la Torre Eiffel, ya no los mantengan toda la noche encendidos. En todo caso, si quisieran ser ecológicos de verdad no habría ninguna iluminación, porque la sostenibilidad no puede aceptar alumbrar artificialmente un muro de más de dos kilómetros, pero hasta ahí no llegan tampoco.

Ya no se trata de ese eterno debate entre economía y sostenibilidad, sino en buscar fórmulas adecuadas para lograr lo segundo sin cargarse necesariamente lo primero. Entiendo que no es fácil, pero poner todo en penumbra dudo que sea un arreglo razonable, sobre todo si buscamos ser un punto de atracción turística.

lunes, 28 de noviembre de 2022

Los mejores de Lugo... y de los peores de Lugo

Los diez Lucenses del Año con las autoridades posando al final de la gala del viernes.


Incluso en una ciudad pequeña como Lugo podemos encontrarnos en un mismo día con ejemplos positivos y negativos de lo que queremos ser como Sociedad.

El viernes por la tarde se entregaron los premios de Lucenses del Año que recibieron diez vecinos de nuestra ciudad por sus trayectorias y por méritos más que sobrados para merecer ese galardón. 

Miguel González, Ana Freire Veiga, Dani de la Torre, David Calvo, Ana Vázquez, Héctor Castiñeira, José Quiñoá, María José Novoa, Alba Carballal y Marcos Méndez (pueden ver quién es quién en este enlace de El Progreso) fueron elegidos por el jurado, a quien no envidio la difícil tarea de seleccionar año tras año a un nutrido grupo de lucenses para recibir los premios. Además, vista la enorme calidad de las trayectorias de cada uno de ellos, se han puesto un listón altísimo para futuras ediciones.

Mientras los periodistas lucenses, capitaneados por El Progreso, daban esos más que honrosos premios, esa misma noche una serie de vándalos se dedicaban a destrozar la decoración navideña de varios locales del casco histórico.

El robo de los osos de adorno y los destrozos en este y otros montajes desanima a cualquiera para esforzarse en mejorar la ciudad.

Concretamente en Mariña y Fontao, de la calle Progreso, en el Restaurante Campos de Rúanova y en Triskel de Buen Jesús se cebaron los “simpáticos” que consideran una diversión echar al traste con la energía, inversión, ilusión y ganas de ayudar a la ciudad de varios establecimientos, a los que sinceramente les quitan las ganas de hacer nada.

No es la primera vez que pasa esto ni será la última. La desprotección a la que estamos sometidos a pesar de las muchas declaraciones en sentido contrario de nuestras autoridades (las mismas que negaban el problema de las ocupaciones hasta que les entraron en una propiedad pública), hace que lo único que frena a los vándalos sea que no tengan ganas de ejercer. Que le pregunten a la peletería Lucus, cuya fachada está habitualmente muy decorada y que no es la primera vez que tiene que rehacer los adornos o reemplazarlos porque algún desgraciado se dedica a romper con todo para su repugnante diversión.

Hablando con alguno de las víctimas de estos destrozos te dicen lo que a cualquiera se le pasa por la cabeza, que te dan ganas de mandar todo a tomar por saco y no esforzarse en que la ciudad esté más bonita, más adornada y más navideña en una época como la que viene. Estos vecinos adornan sus negocios y ayudan a levantar el ánimo en una etapa oscura como la que nos toca vivir, y su recompensa es esa: ver cómo por maldad algún descerebrado destroza sus montajes.

Soy consciente de que hay cosas peores. Esta misma mañana nos hemos levantado con la terrible noticia de que han asesinado a una mujer de nuestra ciudad. Supuestamente ha sido un vecino suyo. Obviamente no es comparable el destrozo de unos adornos navideños con esto, sólo faltaría, y establecer cualquier tipo de paralelismo es un insulto a la memoria de esa pobre vecina.

Aquí de lo que hablamos es únicamente de ejemplos de lo mejor y lo peor de la ciudad como sociedad, la lista de quienes se levantan de la cama pensando en mejorar ellos y su entorno y los que no se acuestan maquinando cómo hacer el mal.

Es para echarse a temblar lo que está pasando. Y lo que nos queda por ver.

jueves, 24 de noviembre de 2022

La estafa de los buses ''eco'' de Lugo

La presentación de los buses "eco" que de tal sólo tienen el nombre

En enero del año 2020 el Ayuntamiento anunciaba a bombo y platillo, con su fotito de rigor, la incorporación de un autobús híbrido a la red de transporte urbano de la ciudad. Se nos contaba que era una apuesta por la sostenibilidad y esas cosas tan bonitas que se dicen cuando toca presentar este tipo de elementos. Cuatro buses más se unieron a esta flota “ecosostenible” y se volvieron a cantar las alabanzas del sistema.

El problema es que más de dos años y medio después nos enteramos, gracias a la labor del grupo municipal de Ciudadanos, de que jamás han usado otra cosa que no sea gasóil para moverse por la ciudad, con lo que la tan cacareada sensibilidad ecológica se queda, fíjense qué cosas, en pura propaganda. Bueno, se rellenaba el depósito de gas para pasar la ITV, pero nada más.

La prueba más palpable de que esto es así es que las instalaciones donde los buses repostan no tienen surtidores del GLP que usan esos vehículos para ser “ecológicos”. Dice la compañía que está en proceso de instalación, pero oigan, dos años y medio parece un plazo razonable para ponerlos a funcionar y, siguiendo la tradición lucense, “estamos en ello”. Un año de estos...

Los autobuses híbridos llevan un depósito de 15 litros de gas licuado del petróleo, que tampoco es que sea la panacea porque les da una autonomía bastante discreta, de menos de una hora de funcionamiento en vehículos que están todo el día circulando por la ciudad. Es un combustible que tiene sus ventajas (contamina menos y es más barato) y desventajas (tiene mucha menos potencia y requiere mayor consumo) y que se lleva usando desde principios del siglo XX. En todo caso, si como denuncian desde Ciudadanos ese combusitible no se usa, malamente va a colaborar en la reducción de la contaminación.

Es el pan nuestro de cada día. Lo importante no es contaminar menos, es decir que se contamina menos. Lo importante no es usar autobuses “ecológicos”, es presentarlos y decirle a la gente que los tenemos, aunque sigan funcionando con el gasóil de toda la vida y contaminando igual que los otros, sólo que por más dinero. Lo importante es la foto, siempre la foto.

Los mantras del mundo moderno son dogmas de fe que se parecen mucho a los de la vieja religión: se exponen públicamente pero no necesariamente se cumplen de puertas adentro. Los “sepulcros blanqueados” de los que habla la Biblia son ahora “sepulcros ecofriendly”, siguiendo esas nuevas motivaciones que son la versión 2.0 de los diez mandamientos.

Sigue habiendo fariseismo y personas que presumen de una cosa y hacen justamente lo contrario. Posiblemente siempre las habrá, pero ahora se ve que es más fácil pillarlos así que cuando se suban a un autobús con la pegatina de “eco” recuerden que les están tomando el pelo. Y de qué manera.