miércoles, 30 de noviembre de 2022

Corregir pintadas... con pintadas

El primer paso se dio tras la notificación de los afectados al Ayuntamiento.
El segundo tras la protesta en "Eres de Lugo si..."
Si era una actuación en dos pasos de la que no se informó a los vecinos o si se modificó tras el revuelo montado es algo que deberán opinar ustedes, porque no tenemos hechos para saberlo en firme.

Cada vez que hablo bien del Ayuntamiento o alabo alguno de sus servicios, algo que lamentablemente los hechos no me permiten hacer habitualmente, tarde o temprano pasa algo que me hace replantearme esos escasos halagos. Ahora le toca al tema de la limpieza de pintadas en fachadas de nuestra ciudad.

Mucha gente todavía no sabe que si te hacen una pintada en tu edificio, la Comunidad de Propietarios puede solicitar al Ayuntamiento la eliminación gratuita de esas muestras de vandalismo. Hace unos meses, concretamente en mayo, dediqué un artículo a publicitar este asunto, y cerraba el mismo diciendo que “les animo a que si tienen pintadas en sus fachadas usen este servicio municipal. Si su edificio no tiene una especial protección los daños por la limpieza serán siempre más fáciles de subsanar que la propia pintada y entre todos lograremos que Lugo luzca como debe”.

Ayer mismo una persona publicaba en Facebook unas fotos de cómo habían “eliminado” una pintada en la fachada de su casa. Simplemente dándole una capa de otra pintura por encima, que no tenía nada que ver con la fachada en sí. Es decir, una “sobrepintada”… la mancha de una mora con otra verde se quita…

En la práctica lo que ha hecho el Ayuntamiento es un acto de vandalismo de menor nivel que el original. ¿Choca menos un rectángulo blanco en una superficie de granito que una pintada negra abstracta? ¿Una cosa es menos pintada que la otra? Pues tengo mis dudas, qué quieren que les diga. El garabato es una gamberrada evidente y lo otro puede parecer una chapuza de reparación, pero en ambos casos llama la atención y es muy chocante.

Evidentemente lo que no podemos pedir es que por una gamberrada en espray se pinte la fachada entera de la casa para igualar, pero es que no hablamos de eso, sino de una superficie que no es pintura, sino piedra, y a la que como solución se ha pasado el rodillo por encima.

No sé, la verdad es que no ayudan a confiar en el buen hacer de nuestra sacrosanta administración.

Actualización: La persona que publicó las fotos de la chapuza editó su comentario para añadir que habían pasado a retirar esa capa de pintura, así que nos queda a todos la duda de si esa capa era parte del proceso, una especie de "ablandador" de la pintura original, o si simplemente como se publicó en el popular grupo "Eres de Lugo si..." fueron a corregir el desaguisado. Personalmente y conociendo a la casa mi impresión es lo segundo, pero que cada uno piense lo que considere oportuno.

Evidentemente lo que está muy claro es que no avisaron a la denunciante del proceso, porque si ella hubiera sabido que la primera "actuación" era simplemente parte de una medida a más largo plazo, no habría dicho nada. Aunque no la conozco personalmente (creo) la sigo en Facebook y no se caracteriza por ser una persona que monte líos a lo tonto ni mucho menos.

martes, 29 de noviembre de 2022

La Muralla en penumbra

La iluminación antigua de la Muralla y la nueva. Quizá ni tanto ni tan calvo...

Antes de entrar en el tema de hoy me gustaría aclararles por qué no voy a hablar del que todos tenemos en la cabeza: el asesinato de Cristina Cabo. La investigación está abierta a todas las posibilidades imaginables y hay secreto de sumario, así que hablar de eso lo único que serviría es para dar palos de ciego, difundir teorías o paranoias y darle vueltas a algo en plan sensacionalista sin saber qué demonios ha pasado. Lo único que se puede decir a día de hoy es que es increíble que el ser humano siga siendo tan sumamente repugnante como para llegar a esto. Poco más puedo añadir por el momento.

El viernes pasado Rubén Arroxo me invitó a participar en una jornada sobre iluminación urbana que se celebró en la Vieja Cárcel, organizada por el Comité Español de Iluminación con la colaboración del Ayuntamiento de Lugo.

Se hablaba de temas de mucho interés como la protección del paisaje nocturno, incluida la importancia de poder ver las estrellas sin el exceso de contaminación lumínica, y del alumbrado con perspectiva de género, algo que si les soy sincero me parece una bobada porque de lo que realmente se habla es de alumbrado con perspectiva de seguridad ciudadana. Los mismos principios que rigen para ayudar a evitar una violación si no hay sombras funcionan para un atraco, por poner un ejemplo, independientemente del sexo de la víctima o el agresor.

Las personas que me precedieron en la charla hablaban de la necesaria regulación de la iluminación de las ciudades, ya que entienden que no sólo hay un despilfarro energético bestial, sino también una cacofonía de luces que en ocasiones en lugar de conseguir un aspecto armonioso logran una orgía de bombillas y brillos que en ocasiones ocultan lo más relevante de las ciudades.

El problema, tal y como les intenté transmitir, es que cada vez que hablamos de regulaciones es para echarse a temblar, porque siempre cargan sobre los mismos: los particulares. No hay que ir muy lejos para ver que en la actualidad hay una normativa que obliga a apagar los escaparates a las diez de la noche (algo que nadie cumple porque han desistido de hacerla obedecer, lo que también es preocupante porque es arbitrario) mientras que en Vigo se presume de usar millones de bombillas como atractivo turístico… que encima funciona.

Esto último me lo discutió un señor del público, que me decía que el modelo “no era exitoso”. Pues verán, no les gustará el modelo, a mí tampoco me hace la menor gracia porque es el ejemplo más palpable de dispendio público en contra de una situación de crisis energética como la actual, pero no podemos negar que está funcionando y si no me creen busquen un hotel en Vigo para este puente o para cualquier fin de semana de ahora a fin de año y después hablamos. Yo mismo, que jamás he ido a ver las luces de esa ciudad, este año puede que vaya porque me coincide que unos amigos tienen allí un apartamento esta temporada y nos han invitado, y qué quieren que les diga, tengo mucha curiosidad. Por lo que sea, el modelo está funcionando, y aunque haya quien se queje del ruido también pasó lo mismo en Lugo, donde unos vecinos del parque de Rosalía se fueron al juzgado porque les molestaban las barracas…

Pero no sólo esa “moderación lumínica” es difícil de entender cuando se obliga a los locales a apagar las luces, sino que a la hora de presumir de monumentos es poco entendible por el gran público. Por ejemplo, la Muralla Romana de Lugo fue iluminada en los años 70 con un sistema que funcionaba de maravilla. Tenía sus fallos (por ejemplo ilumina más los lienzos que los cubos) pero el efecto es magnífico.

Ahora, sin embargo, se va sustituyendo aquella gran iluminación por unas farolas (perdón, “proyectores”, que luego me riñen) que además de espantosos y ser un puñetazo en un ojo (en todo caso mucho más agresivos a la imagen de la Muralla que los discretos proyectores subterráneos de los 70) iluminan más bien poco y tenemos nuestro principal monumento en penumbra.

No me entiendan mal, seguro que es más ecológico, pero quizás haya otras formas de ahorrar, como por ejemplo encendiendo menos horas o cambiando el tipo de luminarias por otras led, que por lo visto es la panacea… pero veo que otras ciudades mantienen la iluminación de sus monumentos con cierta potencia aunque, como por ejemplo la Torre Eiffel, ya no los mantengan toda la noche encendidos. En todo caso, si quisieran ser ecológicos de verdad no habría ninguna iluminación, porque la sostenibilidad no puede aceptar alumbrar artificialmente un muro de más de dos kilómetros, pero hasta ahí no llegan tampoco.

Ya no se trata de ese eterno debate entre economía y sostenibilidad, sino en buscar fórmulas adecuadas para lograr lo segundo sin cargarse necesariamente lo primero. Entiendo que no es fácil, pero poner todo en penumbra dudo que sea un arreglo razonable, sobre todo si buscamos ser un punto de atracción turística.

lunes, 28 de noviembre de 2022

Los mejores de Lugo... y de los peores de Lugo

Los diez Lucenses del Año con las autoridades posando al final de la gala del viernes.


Incluso en una ciudad pequeña como Lugo podemos encontrarnos en un mismo día con ejemplos positivos y negativos de lo que queremos ser como Sociedad.

El viernes por la tarde se entregaron los premios de Lucenses del Año que recibieron diez vecinos de nuestra ciudad por sus trayectorias y por méritos más que sobrados para merecer ese galardón. 

Miguel González, Ana Freire Veiga, Dani de la Torre, David Calvo, Ana Vázquez, Héctor Castiñeira, José Quiñoá, María José Novoa, Alba Carballal y Marcos Méndez (pueden ver quién es quién en este enlace de El Progreso) fueron elegidos por el jurado, a quien no envidio la difícil tarea de seleccionar año tras año a un nutrido grupo de lucenses para recibir los premios. Además, vista la enorme calidad de las trayectorias de cada uno de ellos, se han puesto un listón altísimo para futuras ediciones.

Mientras los periodistas lucenses, capitaneados por El Progreso, daban esos más que honrosos premios, esa misma noche una serie de vándalos se dedicaban a destrozar la decoración navideña de varios locales del casco histórico.

El robo de los osos de adorno y los destrozos en este y otros montajes desanima a cualquiera para esforzarse en mejorar la ciudad.

Concretamente en Mariña y Fontao, de la calle Progreso, en el Restaurante Campos de Rúanova y en Triskel de Buen Jesús se cebaron los “simpáticos” que consideran una diversión echar al traste con la energía, inversión, ilusión y ganas de ayudar a la ciudad de varios establecimientos, a los que sinceramente les quitan las ganas de hacer nada.

No es la primera vez que pasa esto ni será la última. La desprotección a la que estamos sometidos a pesar de las muchas declaraciones en sentido contrario de nuestras autoridades (las mismas que negaban el problema de las ocupaciones hasta que les entraron en una propiedad pública), hace que lo único que frena a los vándalos sea que no tengan ganas de ejercer. Que le pregunten a la peletería Lucus, cuya fachada está habitualmente muy decorada y que no es la primera vez que tiene que rehacer los adornos o reemplazarlos porque algún desgraciado se dedica a romper con todo para su repugnante diversión.

Hablando con alguno de las víctimas de estos destrozos te dicen lo que a cualquiera se le pasa por la cabeza, que te dan ganas de mandar todo a tomar por saco y no esforzarse en que la ciudad esté más bonita, más adornada y más navideña en una época como la que viene. Estos vecinos adornan sus negocios y ayudan a levantar el ánimo en una etapa oscura como la que nos toca vivir, y su recompensa es esa: ver cómo por maldad algún descerebrado destroza sus montajes.

Soy consciente de que hay cosas peores. Esta misma mañana nos hemos levantado con la terrible noticia de que han asesinado a una mujer de nuestra ciudad. Supuestamente ha sido un vecino suyo. Obviamente no es comparable el destrozo de unos adornos navideños con esto, sólo faltaría, y establecer cualquier tipo de paralelismo es un insulto a la memoria de esa pobre vecina.

Aquí de lo que hablamos es únicamente de ejemplos de lo mejor y lo peor de la ciudad como sociedad, la lista de quienes se levantan de la cama pensando en mejorar ellos y su entorno y los que no se acuestan maquinando cómo hacer el mal.

Es para echarse a temblar lo que está pasando. Y lo que nos queda por ver.

jueves, 24 de noviembre de 2022

La estafa de los buses ''eco'' de Lugo

La presentación de los buses "eco" que de tal sólo tienen el nombre

En enero del año 2020 el Ayuntamiento anunciaba a bombo y platillo, con su fotito de rigor, la incorporación de un autobús híbrido a la red de transporte urbano de la ciudad. Se nos contaba que era una apuesta por la sostenibilidad y esas cosas tan bonitas que se dicen cuando toca presentar este tipo de elementos. Cuatro buses más se unieron a esta flota “ecosostenible” y se volvieron a cantar las alabanzas del sistema.

El problema es que más de dos años y medio después nos enteramos, gracias a la labor del grupo municipal de Ciudadanos, de que jamás han usado otra cosa que no sea gasóil para moverse por la ciudad, con lo que la tan cacareada sensibilidad ecológica se queda, fíjense qué cosas, en pura propaganda. Bueno, se rellenaba el depósito de gas para pasar la ITV, pero nada más.

La prueba más palpable de que esto es así es que las instalaciones donde los buses repostan no tienen surtidores del GLP que usan esos vehículos para ser “ecológicos”. Dice la compañía que está en proceso de instalación, pero oigan, dos años y medio parece un plazo razonable para ponerlos a funcionar y, siguiendo la tradición lucense, “estamos en ello”. Un año de estos...

Los autobuses híbridos llevan un depósito de 15 litros de gas licuado del petróleo, que tampoco es que sea la panacea porque les da una autonomía bastante discreta, de menos de una hora de funcionamiento en vehículos que están todo el día circulando por la ciudad. Es un combustible que tiene sus ventajas (contamina menos y es más barato) y desventajas (tiene mucha menos potencia y requiere mayor consumo) y que se lleva usando desde principios del siglo XX. En todo caso, si como denuncian desde Ciudadanos ese combusitible no se usa, malamente va a colaborar en la reducción de la contaminación.

Es el pan nuestro de cada día. Lo importante no es contaminar menos, es decir que se contamina menos. Lo importante no es usar autobuses “ecológicos”, es presentarlos y decirle a la gente que los tenemos, aunque sigan funcionando con el gasóil de toda la vida y contaminando igual que los otros, sólo que por más dinero. Lo importante es la foto, siempre la foto.

Los mantras del mundo moderno son dogmas de fe que se parecen mucho a los de la vieja religión: se exponen públicamente pero no necesariamente se cumplen de puertas adentro. Los “sepulcros blanqueados” de los que habla la Biblia son ahora “sepulcros ecofriendly”, siguiendo esas nuevas motivaciones que son la versión 2.0 de los diez mandamientos.

Sigue habiendo fariseismo y personas que presumen de una cosa y hacen justamente lo contrario. Posiblemente siempre las habrá, pero ahora se ve que es más fácil pillarlos así que cuando se suban a un autobús con la pegatina de “eco” recuerden que les están tomando el pelo. Y de qué manera.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Adiós a Aurita del Café del Centro

Aurita tocando el piano en el Café del Centro

Ayer recibíamos la triste noticia del fallecimiento de María Aurea Yáñez, Aurita del Café del Centro, una mujer a por la que sentía un gran aprecio.

Sirvan estas breves líneas para transmitir mi más sincero pésame por el duro golpe que todos los compañeros del casco histórico hemos recibido con desolación, y para acompañar en estos difíciles momentos a su familia, particularmente a su hijo Ramón.

Vinculada a la hostelería desde siempre, sus padres ya tenían un local en Navia de Suarna, el Bar Pepe, de donde era originaria. Junto a su marido Patricio hace cuatro décadas que recalaron en el Café del Centro, que impulsaron y mejoraron hasta ser lo que es hoy: un local de referencia del casco histórico de Lugo tanto por su privilegiada ubicación como por su forma de trabajar.

Hoy miércoles a las cinco y media habrá un funeral en la capilla de Velatorios Lucenses.

martes, 22 de noviembre de 2022

El (curioso e incompleto) listado de medallas otorgadas por la ciudad

 



Siguiendo con el tema de las medallas de oro de la ciudad que les contaba ayer, es curioso ver que la web municipal no está actualizada y que las que recogen son antiguas, muy antiguas de hecho.

En la categoría de medallas de oro vienen las siguientes personas e instituciones:

  • Ánxel López Pérez
  • Eduardo del Rio Iglesias
  • Exército Español
  • Gonzalo Fernández de la Mora y Mon
  • Irmás Ancianos Desemparados
  • José Ibáñez Martín
  • José Trapero Pardo
  • Juan Antonio Suances Fernández
  • Manuel Fraga Iribarne
  • Raimundo Fernández Cuesta
  • Ramón Falcón Rodríguez
  • Ramón Ferreiro Rodríguez
  • Reximento de Infantería 13 de Talavera
  • Reximento Infantería Zamora nº 8
  • Romualdo de Toledo
  • Virxe dos Ollos Grandes

En la categoría de plata vienen estas:

  • Almirante, Capitán Xeneral Zona Marítima do Cantábrico
  • Antonio Goy Ulloa
  • Círculo das Artes
  • Club Fluvial de Lugo
  • Colexio  Maristas da Inmaculada
  • El Progreso
  • José Trapero Pardo
  • Luis Mariñas Otero
  • Manuel Vázquez Seijas
  • Manuel Zas Abelairas
  • Radio Lugo  (EAJ)
  • Rufino Beltrán Vivar

Por último la categoría de “cobre” (es curioso, en lugar del bronce) sólo trae un nombre:

  • José Luis Hernangómez Sastre

No me digan que no es curiosa la lógica (es un decir) del reparto de medallas. Oro para la Virgen de los Ojos Grandes y plata para El Progreso o Círculo de las Artes…

Ahora que los obispos se rebelan contra la ley trans argumentando que no tiene base científica (no como la transubstanciación de la eucaristía o la Santísima Trinidad, hechos contrastados en laboratorios de prestigio) quizá deberíamos volver a aquella vieja pretensión, bobos de nosotros, de separar Iglesia y Estado.

Pero a lo que iba, ¿por qué se esconde en la web municipal el listado de medallas de la ciudad y no se actualiza desde… a saber cuándo?

domingo, 20 de noviembre de 2022

El error de Lugo repartiendo medallas de oro como churros

Cuantos más trofeos juntos se dan, menos importancia tiene cada uno de ellos.

Dar la medalla de oro de la ciudad al Campus Terra justo cuando deciden retirar la actividad del Vicerrectorado del casco histórico y replegarse a la zona sur de la ciudad viene a certificar que el Gobierno Local no sólo no discute esa medida sino que parece aplaudirla. Parece que oportuno, lo que se dice oportuno, no es.

Lo de las medallas de oro de Lugo se ha convertido en una copia un poco más estilosa de las múltiples y variopintas distinciones vecinales que cada año se reparten como rosquillas a todo aquel que pueda hacer un favor en determinado momento a la organización que las distribuye, y que hoy día parecen reflejar más mérito para quienes no la tienen que al contrario. Lo que no parece discutible es que formar parte de un larguísimo listado diluye el mérito de los premiados.

Lo lógico sería que hubiera una única medalla de oro anual, acompañada, si es menester, por otras de plata y bronce. Evidentemente es peliagudo elegir de entre varias personas o entidades meritorias cuál de ellas se lleva el premio gordo, pero oigan, ahí está precisamente el valor del tema. De lo contrario no tienen ese grado de reconocimiento que se les supone.

En los últimos años el Ayuntamiento de Lugo ha dado las medallas en grupos de cuatro o cinco, y todas en la categoría de oro para no tener que enfrentarse al dilema que antes les mencionaba, el de elegir. En 2018 se la dieron al Colegio de abogados de Lugo, al IES Lucus Augusti, a la Cadena COPE y a Conchita Teijeiro. Pueden sacar ustedes sus propias conclusiones.

Si le hubieran dado la de oro a Conchita se podría ofender a un colectivo profesional relevante (al que, por cierto, tengo el pálpito de que la medalla no les da ni frío ni calor), a un grupo numeroso de profesores y alumnos como es el antiguo Masculino (y por tanto, ahí hay muchos votos como para cabrearlos) o a un medio de comunicación... así que mejor tiramos por la calle del medio y damos oro para todos.

Al año siguiente se le dio la medalla a todos los alcaldes de la etapa democrática. Personalmente estoy convencido de que no sabían cómo dársela a Orozco si no se la daban a los demás porque incluso en las presentaciones de cada uno la retahíla de logros de cada uno de los alcaldes (algunos en un único mandato como Joaquín o Tomás) hacía palidecer los más que discretos hitos del antecesor de la actual alcaldesa. Así que de nuevo, oro para todos y listo, aunque lo único que se consigue así es "devaluar" esa distinción.

Este año vuelven a hacer lo mismo, y siguen el mismo esquema. Persona física (Darío Xohán Cabana), entidades sociales o culturales (Auxilia y la Sociedad Filarmónica) y centros educativos (la Ramón Falcón y el Campus Terra). Oro para todos. Barra libre.

Si echamos un vistazo a las condecoraciones anteriores (por cierto, esa pereza terrible de nuestro Ayuntamiento hace que en la web no esté actualizado el listado de medallas) vemos que el Círculo de las Artes tiene la medalla de plata...

Sé que es complicado establecer categorías, pero tampoco es algo tan dramático. En 1998 la Xunta de Galicia le dio a mi abuela la Medalla de Galicia, en su categoría de bronce. ¿De verdad piensan que le pareció mal a ella (o a cualquiera de nosotros) que no le dieran la de plata o la de oro? Pues no, fue un auténtico orgullo y sigue enmarcada en casa de mis padres junto a un magnífico retrato de mi abuela. A mí mi abuela me regaló el pin que le dieron con la medalla y que guardo como uno de mis más preciados tesoros. 

No me entiendan mal, estoy seguro de que todos los destinatarios de este tipo de distinciones son merecedores de los reconocimientos que se les hacen (bueno, todos no, la que en Lugo le dan al Campus no puede ser más inoportuna) pero si no se atreven a categorizar, quizá sería más razonable dar solamente una al año y que en esa edición el destinatario sea un verdadero protagonista, y no una voz más en el coro donde quien destaca es realmente quien da las medallas y no quienes las reciben.